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#SayHot EL FETICHE DE LAS MEDIAS DE NAILON O LYCRA: ¡Qué ganas de romperlas!

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Por @LAPROFECAMILASA  


Sin lugar a duda las medias de Naylon o Lycra, embellecen las piernas femeninas y las hacen ver con más estilo y categoría al portar una prenda corta como minifalda o short. Pero esto, sumado al tacto de este material las convierte para algunos en irresistibles. Como muchos elementos de la industria textil, las medias nacieron como una necesidad. Primaria, de calentar frente al frío y evitar roces con el zapato y secundaria, de comodidad conforme a los cambios de la moda.
En los años 30’s se dejaron al descubierto de nuevo las piernas femeninas y con el material que creó el científico Wallace Carothers, una especie de nueva seda a partir de fibra sintética, hombres y mujeres quedaron encantados. Los primeros por lo que veían, y las segundas por su resistencia. Las calificaron como “más fuertes que el acero”, “medias de cristal”, y “la nueva fibra milagrosa” que ponía en la vista de los fetichistas piernas más esbeltas, sensuales y coquetas, todo esto reforzado por la fotografía erótica que las hacía ver como una prenda intíma que se exteriorizaba.
Tal fue el revuelo, que el día del lanzamiento se compraron 5 millones de pares en Estados Unidos. Que muy seguramente quedarían en manos en un fetichista adicto al tacto del material, que parece una segunda piel perfecta, para hacer unas piernas más atrayentes. Sin embargo, al llegar la guerra mundial, este material se utilizó para cosas tales como paracaídas y cinturones de camiones. Por lo que sí o sí, las medias tuvieron que hacerse hacia un lado y las mujeres con su creatividad, recurrieron a pintarse la raya de la costura en la parte posterior de sus piernas, para simular que las llevaban.
Pero los males, son para los bienes. Y al terminar la guerra en 1945 apenas Macys las sacó a la venta de nuevo, se entregaron 50.000 pares en seis horas. Tal fue su fama que dos años después la actriz Dorothy Lamour, reportó el robó de 51 pares de medias de Nailon de su pertenencia.

Así las cosas el material de las medias de nailon fueron mejorando. En 1951 con su diseño anatómico, al año siguiente sin costuras y en los años 60’s Joseph Shivers descubrió un material siete veces más resistente, ligero, flexible, con memoria, repelente al sudor y con mucha elasticidad: la lycra, elastano o spandex.

El Fetiche

Atribuímos un fetiche a un objeto que incita al deseo, a la estimulación del mismo o a la excitación. En este caso las medias veladas (de nailon o lycra), que al verse puestas en una  piernas femeninas desata los pensamientos más lujuriosos posibles. No importa su color, o diseño, sino principalmente cómo hacen lucir las piernas y el tacto que producen. Innegablemente la mayoría de los fetichistas de medias, siempre van a preferir las veladas que se adhieren como una segunda piel, y hacen dar un aspecto más sensual a las piernas, y las enmalladas o de rejillas, que son un poco más rock and rolleras o punk y le dan ese aspecto “sucio y salvaje”.

Ambos tipos de medias preferencialmente de pantimedias pues incitan a “rasgar”. Aunque también están las de liguero que nos ha vendido eternamente la industria porno, porque se convierte en un accesorio más para follar, que hace tener de alguna manera, más empoderamiento físico a las mujeres y es mucho más sexy para ambos géneros.
Este fetiche de las medias de convierte en un juego desde quien lo porta hasta quien lo disfruta. Sin importar la orientación sexual. Nada más rico que el tacto, y aún más cuando se potencializa por un elemento externo con un material que al toque y la sensación incita a que deslicen su mano hacia arriba, y finalmente sea rasgado.
Porque sí el nailon o lycra de las medias es atractivo, sensual, necesario y resistente. Pero qué delicia cuándo te rasgan con ganas unas medias porque no se aguantan más, y dejan el orificio perfecto, por delante o por detrás para dejar desatar las ganas y el deseo.

Seamos sinceras, no siempre se nos rompen las medias sin querer queriendo, a veces de puras provocadoras, compramos las más lindas, del diseño más sutil o llamativo, y las más caras para autosatisfacernos, pero a la vez para autosabotear nuestro autofetiche , satisfaciendo doblemente y a la par el de alguien más, que sólo quiere rozar, sentir, hacernos explotar, halando vehementemente nuestra medias justo para hacernos arder en deseo y alcanzar el clímax de la manera más voraz y sútil.

Hasta fervientes coleccionistas de pantimedias o medias de liguero veladas de nailon o lycra habrá. Pero la conclusión es que son irresistiblemente tentadoras.

Por @LAPROFECAMILASA  

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